Palabras registradas: 30.583

Manual de Mitología leonesa

Pretendemos dar un breve repaso al imaginario tradicional leonés sin tratar de profundizar ni indagar en su origen. Describiremos con desenfado cómo es físicamente y comentaremos en dónde se desenvuelve, su carácter y actitud y repercusión en la vida humana.
La mitología leonesa de perfil propio y autóctono es fruto de la asimilación y evolución de los imaginarios indoeuropeos que las gentes leonesas fueron transmitiendo de forma oral durante siglos. Por eso no es de extrañar encontrar similitudes con personajes mitológicos griegos, egipcios, persas, etc.
Cada personaje llevará consigo un enlace con todo lo que te queremos contar.
Esperamos que te descubra nuestra riquísima Mitología Leonesa.
Bibliografía: El imaginario tradicional leonés. Nicolás Bartolomé Pérez, Mitoloxía popular del Reinu de Llión. Nicolás Bartolomé Pérez, Mitos y supersticiones. José A. Balboa de Paz.

Las Xanas o Janas.

Las Xanas o Janas.

Las Xanas o Janas, en dialecto leonés oriental, la /J/ se pronuncia como una /H/ aspirada y no como el la /J/ castellana, son seres mitológicos del ámbito ástur-cántabro.

Existen referencias topográficas  diseminadas por el norte del país leonés como Sayambre-Llión (Sajambre-León), Los Arguellos-Llión(Los Argüellos-León), Valporqueru-Llión (Valporquero, León), etc.

Quizás la etimología de la Xana o Jana la debamos buscar en la diosa romana Diana.

Aspecto.

Son duendes hermosos, de largas cabelleras doradas.

Hábitat.

Se las puede encontrar en las orillas de los ríos, lagos o fuentes, en donde se peinan sus cabellos dorados con su peine de oro.

Carácter.

Las Xanas o Janas solo se dejan ver la noche de San Juan, desapareciendo con los primeros rayos de sol. El resto del día y del año permanecen ocultas.

 Image

Ilustración de Mauro Sánchez

Dicen las gentes del país leonés que el día de San Juan suele aparecer en el agua un hilo de seda o lino. El que lo encuentra debe devanarlo tirando de él sin parar hasta su final, porque de cansarse y cortarlo, de las profundidades del agua se oirá la voz de la Xana: Devanar devanaste, pero no acabaste, si hubieras seguido, desencantarme y hacerte rico, hubieras conseguido.